
Como ya dije en otras oportunidades, la vida es cambio. Y lo único constante en esta mundo, también es el cambio. Esa debe ser una de las razones por las cuales no estuve dedicándole tiempo a mi blog, supongo. Estuve cambiando.
Por momentos, siento que no puedo comunicar a todo el mundo las cosas que quiero, entonces se las comunico solamente a la gente que elijo. O a nadie en su defecto. Pero hoy si tenía ganas de decir algo, asi que aquí voy:
Ayer en un momento de la tarde, mientras me encontraba elevando la voz hacia las alturas en mi clase de canto, tuve un subidón de energía. No se bien como fue que se generó, pero si me acuerdo que cuando salí de mi clase estaba lleno de optimismo y con ganas de donar dinero a algún comedor infantil o algo así.
Creo que mi nuevo profesor y mi clase, contribuyeron a mi estado de ánimo optimista. Dejame que te lo aclare un poco, ya que dicho así es muy amplio el concepto. Toda la vida me gustó cantar, actuar, componer, y realizar muchas otras actividades artísticas. Un par de estas actividades son las que hoy en día me dan de comer. La gracia divina o la genética, hicieron que algunas de estas ramas del arte sean algo natural en mí. Siempre supe cantar, me enseñe yo solo a componer y a tocar el piano, y podría decirse que también a actuar. Había un punto, cuando era mas joven, en el que pensaba “¿Para que ponerme a estudiar estas cosas, si ya se hacerlas solo”?. Con el pasar de los años me fui dando cuenta que si bien tenía cierto talento, la gente que seguía desarrollando sus talentos estaba ganándome la carrera. Algo así como la fabula de la liebre y la tortuga.
Reflexionaba sobre estas cosas, pero seguía durmiendo la siesta como la liebre de la fabula. De alguna manera, tenía la tonta idea que ya estaba demasiado grande como para poder aprender algo de alguien. Me costaba mucho en una clase incorporar las cosas que otro me decía.
Mientras cantaba en mi clase y descubría como mis cuerdas vocales eran capaces de hacer cosas que hasta ahora nunca habían hecho, comprendí lo equivocado que había estado todo este tiempo. Comprendí la importancia de el “aquí y ahora”. El aprovechar el tiempo e incorporar algo nuevo me hace sentir mejor y mas feliz. Me hace crecer, por mas trillado que suene. Y creo que ese momento en el que uno descubre que sabe algo que antes no sabia y que pensó que quizás nunca sabría, es el subidón de energía que experimente en mi clase de ayer.
Mi chico, por ejemplo, comenzó a tomar clases de inglés hace poco. Era una asignatura pendiente que tenia hace muchos años. Al ver sus progresos y al ver como estos lo inyectan de ganas de seguir avanzando en su estudio, no puedo evitar pensar que idiota que es una persona cuando deja de hacer algo por “lo ridículo que va a quedar”. Perderte de sentir esa sensación de adrenalina solamente por la opinión ajena, es triste. Sobre todo porque más allá de que la opinión ajena no debería importar, nunca dura más de dos segundos. Vos, sin embargo, te perdiste esa sensación para siempre.
Si te fijás en el dibujito, ese flaco aprendió a tocar la flauta. Es indudable, aveces no hay limites más que los que uno pone.
Hoy me levante así, que se yo.
Por momentos, siento que no puedo comunicar a todo el mundo las cosas que quiero, entonces se las comunico solamente a la gente que elijo. O a nadie en su defecto. Pero hoy si tenía ganas de decir algo, asi que aquí voy:
Ayer en un momento de la tarde, mientras me encontraba elevando la voz hacia las alturas en mi clase de canto, tuve un subidón de energía. No se bien como fue que se generó, pero si me acuerdo que cuando salí de mi clase estaba lleno de optimismo y con ganas de donar dinero a algún comedor infantil o algo así.
Creo que mi nuevo profesor y mi clase, contribuyeron a mi estado de ánimo optimista. Dejame que te lo aclare un poco, ya que dicho así es muy amplio el concepto. Toda la vida me gustó cantar, actuar, componer, y realizar muchas otras actividades artísticas. Un par de estas actividades son las que hoy en día me dan de comer. La gracia divina o la genética, hicieron que algunas de estas ramas del arte sean algo natural en mí. Siempre supe cantar, me enseñe yo solo a componer y a tocar el piano, y podría decirse que también a actuar. Había un punto, cuando era mas joven, en el que pensaba “¿Para que ponerme a estudiar estas cosas, si ya se hacerlas solo”?. Con el pasar de los años me fui dando cuenta que si bien tenía cierto talento, la gente que seguía desarrollando sus talentos estaba ganándome la carrera. Algo así como la fabula de la liebre y la tortuga.
Reflexionaba sobre estas cosas, pero seguía durmiendo la siesta como la liebre de la fabula. De alguna manera, tenía la tonta idea que ya estaba demasiado grande como para poder aprender algo de alguien. Me costaba mucho en una clase incorporar las cosas que otro me decía.
Mientras cantaba en mi clase y descubría como mis cuerdas vocales eran capaces de hacer cosas que hasta ahora nunca habían hecho, comprendí lo equivocado que había estado todo este tiempo. Comprendí la importancia de el “aquí y ahora”. El aprovechar el tiempo e incorporar algo nuevo me hace sentir mejor y mas feliz. Me hace crecer, por mas trillado que suene. Y creo que ese momento en el que uno descubre que sabe algo que antes no sabia y que pensó que quizás nunca sabría, es el subidón de energía que experimente en mi clase de ayer.
Mi chico, por ejemplo, comenzó a tomar clases de inglés hace poco. Era una asignatura pendiente que tenia hace muchos años. Al ver sus progresos y al ver como estos lo inyectan de ganas de seguir avanzando en su estudio, no puedo evitar pensar que idiota que es una persona cuando deja de hacer algo por “lo ridículo que va a quedar”. Perderte de sentir esa sensación de adrenalina solamente por la opinión ajena, es triste. Sobre todo porque más allá de que la opinión ajena no debería importar, nunca dura más de dos segundos. Vos, sin embargo, te perdiste esa sensación para siempre.
Si te fijás en el dibujito, ese flaco aprendió a tocar la flauta. Es indudable, aveces no hay limites más que los que uno pone.
Hoy me levante así, que se yo.







6 comentarios:
totalmente de acuerdo. Es trillado pero el "nunca es tarde" es muy cierto
saludos
Ehhhh!!! apareciste!! y con lo oscuros que eran tus posteos ahora saliste con esto tan positivo. jajaja
me alegro x vos y tu chico marce
un abrazo
Nico
Bueno , gracias. Se pusieron de acuerdo para poner comentarios ala misma vez?
Saludos
MARCE
Hermoso tu descripcion de aprender algo nuevo! Espero que puedo seguir aprendiendo cosas nuevas hasta el dia que me muero! ^_^
Hola Marce:
Que bueno verte por acá otra vez.
Me alegro por tu sensación energètica, está buenisima.
La sabiduría que llega con los años es muy buena onda.
Yo estoy estudiando trompeta y espero seguir aprendiendo cosas siempre.
Un abrazo! Julieta.
una canción decía: "la culpable soyyyy YOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO"
abrazos amigo
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